Seis compositoras se unen contra la violencia de género en el concierto ‘Fémina Clásica 2009’ , en el centro cultural Nicolás Salmerón de Madrid
La actuación y su grabación en directo para un disco promocional se enmarcan dentro de las actividades en apoyo al Día internacional contra la Violencia de Género
Concierto contra violencia de género
Las compositoras Beatriz Arzamendi (Mondragón, Guipuzcoa, 1961), Sofía Martínez (Vitoria, Álava, 1965), Cruz López de Rego (Barcelona, 1957), Anna Bofill (Barcelona, 1944), María Dolores Malumbres (Alfaro, La Rioja, 1931) e Iluminada Pérez Frutos (Girona, 1972) participan en la segunda edición de Fémina Clásica, que tiene lugar el miércoles, 28 de octubre a las 20,00 horas en el Centro Cultural Nicolás Salmerón de Madrid (C/Mantuano 51, esq. Pradillo).
Organizado por la SGAE, con la colaboración del Área de Gobierno de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, la cita pone de relevancia el papel de la mujer en la creación. Bajo el lema Asunto de dos, concierto de todos, este Fémina Clásica 2009 pretende ser una metáfora de la concordia y la ilusión con que se inician las relaciones entre dos personas, pero también un reclamo a la responsabilidad que todos debemos tener ante las consecuencias que puedan generar las discordias y los actos de violencia en la pareja, mayoritariamente contra la mujer. Este concierto y su grabación en directo para un disco promocional, se enmarcan dentro de las actividades en apoyo al Día Internacional contra la Violencia de Género.
La buena influencia de la música puede contribuir a que las relaciones entre dos personas no generen violencia; y con este propósito las compositoras e intérpretes que participan han querido contribuir para que algún día, más temprano que tarde, el placer de disfrutar la música reemplace al Día Internacional contra la Violencia de Género. Por eso, depende de cada uno de nosotros convertir el asunto de dos en un concierto de todos.
‘Asunto de dos, concierto de todos’
- Beatriz Arzamendi: Prismas para flauta y piano.
Dúo María Antonia Rodríguez, flauta / Aurora López, piano.
- Sofía Martínez: La liberación del círculo para violín y viola*.
Guacimara Alonso, violín / Alejandro Garrido, viola
*Estreno absoluto, obra creada especialmente para este concierto
- María Dolores Malumbres: A Plutón (2007) para saxo alto y piano.
Manuel Miján, saxo alto / Sebastián Mariné, piano
- Cruz López de Rego: Tríptico cubano para soprano y piano (1994).
Textos de Rafael Estenger / Raúl González de Cascorro / José Martí.
Celia Alcedo, soprano / Ana Vega Toscano, piano.
- Anna Bofill: 6 x 4 Seis piezas para piano a 4 manos.
Dúo Vela.
- Iluminada Pérez Frutos: Alquimia de la sombra para flauta y percusión.
Juan Carlos Chornet, flauta / Noelia Arco, percusión.
Sobre ‘Fémina Clásica’
¿La música puede cambiar aptitudes? ¿La cultura ayuda a fomentar los valores sociales para que sea posible la convivencia? A estas preguntas trata de responder el festival Fémina, una iniciativa organizada por la Fundación Autor de la SGAE que ha echado raíces en el calendario cultural español y que pone de relevancia el papel de la mujer en la creación. Ahora, tras nueve ediciones, en las que Fémina se ha manifestado a través de la música popular en sus diferentes tendencias: pop, rock, hip hop... la iniciativa se extiende al campo de la música clásica, por segundo año consecutivo, con el concierto Fémina Clásica 2009.
Fémina Clásica pretende abrir un nuevo espacio sonoro en el que las compositoras actuales de música clásica tengan la oportunidad de hacerse conocer o ser más reconocidas y puedan presentar ante el público sus obras, que muchas veces son creadas con la posible incertidumbre del silencio por no encontrar un espacio para su estreno o en los circuitos de programación. La cita busca ser el punto de encuentro del talento y la capacidad profesional tanto de autoras consagradas como noveles, y aspira a que en cada edición sean otras nuevas las que muestren sus obras, hasta lograr que sean muchas más.
Foto: Mª Dolores Malumbres, Cruz López de Rego y Beatriz Arzamendi.
Crédito: Ignacio evangelista